Bajo las sábanas
Por Sabrina Altamirano
Lleva contando el transcurrir del día innumerable,
aguardando dentro de su sombra,
la encorvada figura en el vendaval de lino.
Se arropa en un lecho solitario,
pupa del vicio y la pereza,
y se pretende amando a veces
la melancolía que no se nombra.
Blanca estatua de espuma,
con alas nacaradas sin lavar,
que se asoma en la hermosura del universo,
ofreciendo el malherido vientre y
bebiendo el paso de todos los años.
Ebria de danza se vuelve añicos,
abriendo su carne blanca a las orquídeas salvajes,
que posan en su espalda desnuda
la lozanía de sus pétalos de pena enamorada.