Liberación
Por Ernesto Rodríguez
Interrumpe el ensimismamiento
que corona mi culminación
sin proferir palabras vanas.
Regocíjate en el goce
cuando la brisa veraniega
nos golpee con su calidez,
no obstante, yo seguiré escapando
de tu abrasador abrazo
Permíteme tomar tu existencia
como icónico trofeo
para mi constante perpetuación
en el exilio.
El aliento de tus suspiros
abandonara tu tangible densidad
y para mi ilusoria percepción,
la libertad cargara a mi mente
con el pesado influjo de las cadenas.